...Y pasaba directamente frente al lupanar cuando salió Belinda a esperar clientes. Estaba parada justamente a la orilla de la acera, Belinda vestía una mini-falda y botas altas de franela con algodón, lino, cuero, terciopelo y poliéster y caucho; un top muy sexy al igual que un sombrero al estilo "Four-non-blondes" del cual salían los cabellos como en cascada dispareja pero bien hecha... Delgada y alta, aunque estaba joven, tenía muy bonito cuerpo y una sonrisa cute.
El tipo pasó en el automóvil y a sugerencia de su amigo, retrocedieron para hablarle, ella se acerco cautelosamente y saludó. El chico preguntó cuál era su nombre, "Belinda" dijo. Mucho gusto Belinda. Aunque en sus adentros sabía que ella no era ella, era otra persona.
"Regresaremos" dijo el tipo. Y siguieron. Pero dentro de sí llevaba el deseo de verla otra vez y hasta de pasar la noche juntos quizá. El dinero escaseaba y las deudas aumentaban. No era conveniente. La maldita reseción nos hace mierda... "Maldito Estados Unidos" pensó. Cuidado con decirlo otra vez. Pero Belinda era cute y sexy, y no dejaría de pensar en ella por largo tiempo. Hasta pensó en una sesión de fotos, pero esta vez no llevaba su cámara, "maldita cámara" pensó.
Pronto y mientras se hundía en la profundidad de la cannabis, continuaba pensando en Belinda de vez en vez y de noche en noche. ¿Cómo era posible que pensara en una nena de ese tipo? "Si tuviera dinero en este momento fuera por ella..." se decía.
Maldita cannabis, cada vez me lleva a lugares a los que no quiero ir... pero me abre las puertas hacia la Hermandad.
"Girl... you really got me now..." no sé que versión me gusta más: ¿Van Halen o The Kinks? Creo que las dos son muy buenas.
(Pertenece a "Un libro de música")
sábado, 10 de julio de 2010
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