Y asi, le llamé para concertar una cita, casi a ciegas. Apareció de repente frente al monumento iluminado de noche. Su figura parecía el de un niño, pero en realidad no era tan niño.
Moreno, delgado, alto, con un "look" emo que me hizo volar la mente por los aires y sobresaltó mis hormonas. Nos saludamos como si ya nos hubiésemos conocido de antes y tranquilamente nos sentamos a un lado, donde no da la luz que alumbraba sobre el monumento, tan famoso por su peculiaridad.
Despues de unos minutos, me di cuenta de que no había llegado por nada. El chico buscaba un lugar donde pasar la noche pues habia tenido un problema en la familia. Le dije que sería difícil que se quedara en casa, por lo que se me ocurrió ir a un hostal para poder ayudarle en su impasse.
El impasse fue resuelto casi al instante cuando llegamos, no a un hostal, sino a un hospedaje sucio y desbaratado, se tenian que pagar unos cuatro dólares gringos por la noche y hasta ofrecieron condones! Por supuesto que pidieron una identificación a cada uno.
Una vez en la habitación sucia y manchada de sustancias en las paredes, con un baño a penas suficiente para una persona y un sanitario muy limpio, encendimos la televisión, casi al mismo tiempo en que empezó a llover, cada vez mas copioso. Comenzamos por quitarnos la ropa, su tierna figura como la de un niño de catorce años no hacia juego con lo que aguardaba dentro de sus pantaloncillos.
Inmediatamente, se quitó casi todo: su camiseta amarilla, sus shorts y zapatos deportivos, y continuó conmigo...
Casi me obligó a tirarme en la cama para dejarme totalmente como un niño recién nacido, se paró en la cama y se bajó lo que faltaba por quitarse. Bajó él mismo para encontrar su boca con la joya que buscaba, la encontró bastante atractiva para sus gustos... Después de un momento, sintió como se le herizaba todo el cuerpo al sentarse sobre mi. Se agitó al sentir que todo el deseo le entraba por las entrañas y se unía piel con piel con un desconocido.
sábado, 28 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)