La lluvia volvio a mojar mi camino,
escondido estaba en las alcantarias,
pues el sol no me dejava salir,
me humillava y me hacia sentir inferior.
Desde arriba me miraba,
y yo solo en las noches caminaba,
pero aprendi a no temerle
y ahora el sol es mi subdito.
La lluvia volvio a mojar mi cabellera larga
pero yo sigo en el camino,
ahora tengo hambre o sed no se lo que sea,
y sol volvera a secar la sangre!
1 comentario:
...Y eso fue lo último que escribió el muchacho. Fin.
Publicar un comentario